Recientemente concedió una entrevista a El País (5 de agosto) en la que abunda en la animadversión de los otros jueces basada en la envidia y los celos, idea que comparto totalmente. Habría que recordar el caso del ex juez Gómez de Liaño y saber qué opina al respecto. Garzón esgrime ataques contra los que iniciaron una de las demandas contra él ("dejan bastante que desear"). Compartiendo esta opinión, habría que admitir que divide a la población entre los que pueden presentar demandas y los que no, según nos caigan bien o mal. Respecto a las escuchas dice que no estaban reguladas, modestamente discrepo si se mira el tratamiento constitucional y normativo de las telecomunicaciones y el derecho de defensa. Tampoco está regulado desinflar la rueda del coche del vecino o de un acusado. Su queja por la dureza de la sentencia, el apartamiento de la carrera judicial, está más que justificada.
Mis frases favoritas, la fuerza de la palabra a través de los sucesos que me impactan y me hacen reflexionar. La mayoría en torno a la comunicación en general y a las relaciones interpersonales. Las grandes emociones y los sentimientos individuales más callados. El papel de la mentira en la sociedad y en los medios de comunicación, los grandes fraudes y los pequeños timos cotidianos que sufrimos.
lunes, 9 de julio de 2012
Dos extraños fantasmas en mi memoria: Baltasar Garzón y José María Ruiz Mateos
Recientemente concedió una entrevista a El País (5 de agosto) en la que abunda en la animadversión de los otros jueces basada en la envidia y los celos, idea que comparto totalmente. Habría que recordar el caso del ex juez Gómez de Liaño y saber qué opina al respecto. Garzón esgrime ataques contra los que iniciaron una de las demandas contra él ("dejan bastante que desear"). Compartiendo esta opinión, habría que admitir que divide a la población entre los que pueden presentar demandas y los que no, según nos caigan bien o mal. Respecto a las escuchas dice que no estaban reguladas, modestamente discrepo si se mira el tratamiento constitucional y normativo de las telecomunicaciones y el derecho de defensa. Tampoco está regulado desinflar la rueda del coche del vecino o de un acusado. Su queja por la dureza de la sentencia, el apartamiento de la carrera judicial, está más que justificada.
viernes, 3 de febrero de 2012
La Burbuja

Los psicólogos tendemos a ocuparnos de los problemas de las personas, e intentamos ayudar a quienes los tienen. No debe extrañar que uno estudie y divulgue las preocupaciones de los demás, en este caso las que resultan de la implantación masiva de las nuevas tecnologías.
domingo, 31 de julio de 2011
Cacofonía

El pasado mes de junio, durante la promoción de mi libro “Tecnoestrés” (Paidós), algunos periodistas me preguntaron acerca del movimiento 15-M. Lo primero que respondía es que era muy pronto para saber cómo evolucionaría, lo que en el momento de escribir estas líneas (julio de 2011) resulta igual de válido. Pero lo más importante para mí era resaltar que el movimiento de los indignados en la Puerta del Sol y en otras ciudades españolas, demostraba lo que la Red podía y lo que no podía hacer.
Referencia:
J. M. Martínez Selva (2011) Tecnoestrés. Barcelona: Paidós
miércoles, 18 de mayo de 2011
Título de Transporte Válido

viernes, 22 de abril de 2011
El Caldo Primordial

En enero de 2011, el gobierno español mantenía un duro tira y afloja con los sindicatos en relación con la reforma de las pensiones que pretendía implantar. En pleno rifirrafe saltó a la luz que el gobierno quería incluir en la mesa negociadora la cuestión del cierre de las centrales nucleares. Esta iniciativa, desmentida días después, sorprendió a mucha gente: ¿Qué tiene que ver la reforma de pensiones con la energía nuclear? Un eurodiputado del PP afirmó en un programa de televisión que eso mostraba las ideas raras que tenía el presidente Zapatero: el suceso era una oportunidad para saber lo que pasaba por su cabeza. Según este político, lo que tenía dentro era un totum revolutum en el que se mezclaban cosas muy variadas, inconexas.
viernes, 25 de marzo de 2011
Apunta maneras

"Apunta maneras": Expresión de origen taurino que indica que el novillero promete y que será bueno. Se extiende a otros menesteres y se puede aplicar tanto en sentido positivo como negativo. El 28 de diciembre de 2009 envié un mensaje SMS a el programa de Intereconomía TV “El Gato al Agua” con el texto de la foto: “compro pagarés rumasa a cinco euros. Razón F Millet Barna”. Quise enviar, como una broma del día de los Inocentes, lo que pensaba en serio en ese momento y de lo que estaba completamente convencido: la emisión de pagarés del conglomerado de los Ruiz Mateos era un globo de aire. Si no era un fraude en ciernes, lo parecía.
La primera señal era el propio Ruiz Mateos. “Apunta maneras” es lo primero que se me ocurrió al ver la emisión de pagarés de Nueva Rumasa. “Sic notus Ulixes” (¿"Así es conocido Ulises?“ "¿De esa forma se comporta Ulises?”) dijo un desconfiado troyano, según la poética narración de Virgilio, cuando le intentaban convencer de que el Caballo de Troya era un regalo amistoso de los aqueos al volverse a su patria. Hay expresiones más castizas: "La cabra tira al monte". Todos somos esclavos de nuestros hábitos. Volviendo al mundo clásico también está la del poeta Horacio: "Naturam expelles furca, tamen usque recurret" ("Expulsa a la Naturaleza con la horca, y sin embargo siempre vuelve al lugar de donde salió").
lunes, 10 de enero de 2011
Nuestro pequeño "Gran Hermano"

“Ahora mismo en España hay quince o veinte hombres que están pensando en acabar con la vida de sus mujeres”. Esto dijo el 27 de diciembre de 2010 Miguel Lorente, Delegado del Gobierno contra la Violencia de Género. Esta frase la pronunció en medio del revés sufrido en la aplicación de las medidas legales, jurídicas y policiales dirigidas a poner fin a la llamada “violencia de género”. Digo de antemano que pienso y defiendo que el autor de cualquier asesinato debe estar en la cárcel. Y si el criminal se aprovecha de su fuerza física o de la debilidad o indefensión de otra persona, debe cumplir treinta años en ella, no doce o quince como le suelen caer, y que fácilmente pueden quedar en seis de cumplimiento efectivo en un centro penitenciario.
Las medidas empleadas a fondo hasta ahora han sido las represivas, junto con las formativas e informativas (recuérdese el tópico que dice que la solución para cualquier problema social y para todo es la educación o, mejor aún, “la educación en valores”). Lorente da un paso más allá en esta política represora y menciona el pensamiento y la intención como motores del hecho. Es en este punto, con importantes repercusiones psicológicas, éticas, legales y policiales en el que me quiero detener.
El cargo público pone énfasis en “pensar” en cometer un delito ¿Quién no ha pensado alguna vez en hacer daño a alguien? Detrás late la idea de que esta sociedad sería mejor si pudiéramos saber lo que piensan las personas. Afloran aquí dos discursos emparentados, religiosos e ideológicos, de cariz totalitario, que consideran la intimidad de lo imaginado o deseado como amenaza o peligro. Discursos que atentan directamente contra la libertad más íntima y más inmediata: pensar, imaginar, desear. En el contexto en el que se produce la afirmación se pretende que se deduzca de forma directa que si se pudiera saber quién está pensando en matar a su cónyuge se podría evitar el delito. En la religión católica son pecado cierto tipo de pensamientos con intención pecaminosa, “desear la mujer del prójimo”, o “desear los bienes ajenos”. También se habla de pecados de “pensamiento, obra y omisión”. El control del pensamiento y la persecución de la opinión disidente es el eje de las políticas represoras de los regímenes totalitarios.
Fue George Orwell, en su novela 1984, quien magistralmente describió un estado totalitario, inspirado en la Unión Soviética, en el que la obsesión del régimen era saber qué pensaban sus súbditos. La policía del pensamiento observaba y registraba todos los detalles menores, expresiones faciales, temblores que podrían revelar un crimen de pensamiento (“A los ojos del Partido no hay distinción entre el pensamiento y la acción”). El crimen mental o crimen del pensamiento era “el crimen esencial que los contiene todos”. Los ciudadanos podían ser observados en cualquier momento, las personas nunca estaban solas y “puedes cometer un crimen de pensamiento sin saberlo”.
Pasando de la ficción literaria a cuestiones prácticas: ¿Es posible saber cuándo alguien puede cometer un delito? Tom Cruise, en la película de ciencia ficción Minority Report, representa el papel de un policía que pertenece a una unidad cuyo principal cometido es prevenir el crimen adelantándose a su comisión. Basándose en los poderes paranormales de un grupo de personas, localizan a quien tiene la intención de cometer un delito. La realidad actual es diferente. Predecir quién va a cometer un delito es difícil o imposible, más allá de la probabilidad ciega de que un delito es más fácil que se cometa en determinados entornos que en otros, y más por ciertos grupos de personas que por otros. Para ello son de ayuda, muy limitada por cierto, las estadísticas policiales. Muchas medidas preventivas, respetuosas con los derechos humanos y la legalidad vigente, van dirigidas por estos datos.
Existen medios técnicos, como la detección automatizada de emociones que se interpreta que serían las que experimentaría el delincuente antes de cometer el hecho. Se piensa que ciertas señales, como la aceleración del ritmo cardíaco, la sudoración, la palidez, movimientos erráticos, rigidez en la mirada o arrugas en la frente podrían indicar que la persona va a hacer algo malo. A lo sumo, estos instrumentos captan señales de preocupación o nerviosismo que pueden obedecer a varias razones diferentes, además de a la intención de delinquir o atentar. Las técnicas de detección del engaño, de las que me ocupé en mi libro “La Psicología de la Mentira” (Paidós, 2005), que también buscan saber qué piensa una persona, poseen importantes limitaciones y están muy lejos de resolver el problema de donde surgen: penetrar en el cerebro humano.
Los medios humanos, especialistas de seguridad que observan detalladamente a las personas en lugares de entrada y salida del país o en la cercanía de personas o lugares muy protegidos, tienen un éxito relativo. Detectan a delincuentes intentando sacar o introducir drogas en aeronaves, por ejemplo. Se basan en “perfiles” o conjuntos de indicios que se dan en quienes se detuvo anteriormente y que identificarían al posible delincuente. En los casos en los que el “camello” es detenido, obsérvese que ya ha cometido el acto delictivo, no que lo haya “pensado”. Afortunadamente estamos lejos de la lectura penetrante del pensamiento, y los medios técnicos y humanos, siendo útiles en general para la prevención, poseen un margen amplio de error en la invasión de la intimidad. Esperemos que se desarrollen medios de prevención del crimen que no invadan nuestra intimidad.
No sé si Lorente se arrepentirá de haber introducido esta cuestión en la justificación del tropiezo de su equipo. En el mejor de los casos intentaba concienciar de la gravedad de un problema, de la que todos somos ya conscientes. Pero apuntaba a la conciencia y a la intimidad del pensamiento. Las personas que ostentan responsabilidades públicas deben estar libres de estos estilos totalitarios. En el peor de los casos sus declaraciones informarían del deseo, y serían la prueba, de que nos encaminamos hacia un estado policial en el que el fin principal es controlar a la población en todas las facetas de su vida y por todos los medios, en especial los tecnológicos. Y esto incluye lo que pensamos. Espero que no sea así y que el estado represor, por las vías humana y tecnológica, se aleje y no se acerque. Resultan inquietantes las personas a quienes les pasan por la cabeza, y se les escapan por los labios ideas tan peligrosas. Tal vez sería preferible que emplearan su tiempo en una escuela, instituto o universidad explicando a un auditorio poco crítico vaguedades del tipo “la solución es la educación”, o “hay que educar a las personas en valores”, lo que sólo es cierto en parte y, además, es insuficiente.
Pocos días después de estas declaraciones, la Ministra de Sanidad y Asuntos Sociales invitaba a los ciudadanos a denunciar a los que no cumplieran la normativa antitabaco, lo que se une a una petición de la Dirección General de Tráfico que instaba a denunciar a los conductores que cometieran infracciones. Los aspirantes a Gran Hermano proliferan entre nosotros.
Lecturas clásicas:
Ray Bradbury, Fahrenheit 451.
Aldous Huxley, Un Mundo Feliz.
G. Orwell, 1984.
Otros libros relacionados:
J. M. Martínez Selva, La Psicología de la Mentira, Paidós, 2005.
M. Catalán, Anatomía del Secreto, Mario Muchnik, 2008.

